Preparar el equipaje para Galápagos es menos una cuestión de elegancia que de comodidad. En un crucero de expedición bajará de una panga a una playa blanca, subirá un sendero de lava al amanecer, hará snorkel junto a lobos marinos antes del almuerzo y cenará a bordo por la noche. Nuestros naturalistas han guiado a miles de huéspedes a lo largo de estos días; esto es lo que recomiendan llevar, y lo que puede dejar en casa.
Ropa para el ecuador, y para el océano
Las islas están en la línea ecuatorial, pero es el océano el que marca la temperatura. De diciembre a mayo, los días son cálidos y húmedos; de junio a noviembre, las mañanas son más frescas y a menudo están cubiertas de neblina. En ambas estaciones, la respuesta son las capas ligeras.
- Camisas transpirables de manga larga, que protegen del sol mejor que cualquier crema.
- Pantalones ligeros y unos pantalones cortos.
- Un forro polar o un suéter ligero para las noches en cubierta, sobre todo de junio a noviembre.
- Una chaqueta fina, cortavientos e impermeable.
- Un sombrero de ala ancha que resista el viento y gafas de sol polarizadas.
- Dos trajes de baño, para tener siempre uno seco.
A bordo, el ambiente es relajado. Un atuendo elegante e informal para la cena es más que suficiente; nunca se espera ropa de etiqueta.
El calzado adecuado para desembarcos húmedos y secos
Los desembarcos en Galápagos son secos, pisando rocas o un pequeño muelle, o húmedos, bajando de la panga al agua poco profunda de una playa. Para los desembarcos húmedos, lo ideal son sandalias deportivas con tira en el talón. Para los senderos de lava, lleve zapatos cómodos de suela firme; la roca volcánica es cortante e irregular. Un par de zapatos ligeros para el barco completa el conjunto.

Para el agua
El equipo de snorkel se proporciona a bordo; los trajes de neopreno están incluidos a bordo de La Pinta y se pueden alquilar a bordo del Legend. Si usa gafas, una máscara con cristales graduados transformará sus días bajo el agua. Una camiseta de licra resulta agradable en la temporada cálida, cuando el neopreno puede resultar excesivo. Una pequeña bolsa estanca mantiene seco el teléfono y una toalla en la panga.

Protección contra el sol ecuatorial
El sol es mucho más fuerte de lo que parece con la brisa marina. Lleve un protector solar de alta protección y respetuoso con los arrecifes, un bálsamo labial con protección solar, y vuelva a aplicarlo después de cada baño. Los protectores que dañan el coral y la vida marina es mejor dejarlos en casa: un pequeño gesto con un impacto real en las aguas que va a explorar.
Para ver, y para recordar
- Unos prismáticos ligeros, para las aves marinas en los acantilados y las ballenas en el horizonte.
- Una cámara con zoom, y baterías y tarjetas de memoria de repuesto.
- Una pequeña mochila para los desembarcos.
- Una botella reutilizable: el plástico se reduce al mínimo en las islas.
Salud y documentos
Lleve su medicación habitual en el equipaje de mano, con un pequeño margen, y un remedio contra el mareo si es sensible al movimiento, sobre todo de julio a septiembre, cuando el mar está más movido. Su pasaporte debe tener una validez mínima de seis meses. Los vuelos nacionales a las islas suelen permitir una maleta facturada de unos 23 kg: una bolsa flexible se guarda más fácilmente en una cabina que una maleta rígida.
Lo que puede dejar en casa
La ropa de etiqueta, las guías pesadas y todo lo que pueda transportar semillas o tierra, como botas embarradas: las islas aplican estrictas normas de bioseguridad para proteger sus ecosistemas, y su equipaje se inspecciona a la llegada. El libro de Samuel, que cada huésped recibe antes de la salida, sustituye con creces a la guía.
Una vez reservado su viaje, nuestro equipo le envía una lista detallada adaptada a su temporada y a su itinerario. Y si tiene una pregunta mientras prepara la maleta, escríbanos: le responderá un naturalista.